Cuando el arte forma parte de un patrimonio, saber cuánto valen las obras deja de ser una curiosidad y se vuelve una necesidad. En una sucesión o una herencia, una tasación profesional ordena, evita conflictos y te da respaldo. Te explico por qué.
¿Por qué tasar el arte en una sucesión?
- Para repartir con justicia: si hay varios herederos, conocer el valor real de cada obra permite dividir el patrimonio de forma equitativa y transparente.
- Para trámites legales e impositivos: una tasación fundada respalda la declaración del patrimonio ante quien corresponda.
- Para decidir con información: vender, conservar o asegurar una obra son decisiones más fáciles cuando sabés cuánto vale.
Qué se tasa y cómo
Se determina el valor de mercado de cada pieza analizando su autoría, técnica, estado de conservación, procedencia y los comparables de mercado recientes. El resultado es un informe de valuación por escrito, que sirve como documento de respaldo. Te cuento el paso a paso de una tasación acá.
Un valor claro evita conflictos
Muchas discusiones familiares alrededor de una herencia nacen de no saber qué se tiene entre manos. Una obra que «parecía no valer nada» puede ser valiosa, y al revés. Poner números fundados, hechos por un profesional imparcial, ordena la conversación.
Con discreción y respaldo
Estos procesos suelen ser delicados. Por eso trabajo con absoluta reserva y con informes que se sostienen ante terceros.
¿Necesitás tasar obras de una sucesión o herencia? Trabajo con pintura, dibujo y grabado, con absoluta reserva. Escribime por WhatsApp y te oriento.